Todos los articulos referentes a los perros de caza. Repartidos en categorías para una fácil nevageción.
Síntomas importantes en el perro
Tos
Sea cual sea la edad del perro, si la tos persiste más de lo que se puede discernir como un golpe esporádico, debe ser controlada; si a los dos días vemos que ésta es insistente, requiere el control y diagnóstico del médico. Sobre todo, observe si la tos es seca y continuada, si es así acuda sin demora a la consulta.
Moqueo nasal
Muchos perros tienen húmeda la trufa, y casi siempre podremos observar en esa zona gotas de líquido. Sin embargo, cuando apreciemos un moqueo ocasional de aspecto seroso, si dura poco tiempo no habrá que preocuparse; pero si continúa, empiece a observarlo y, si persiste y además presenta otros síntomas como catarro, dificultad respiratoria, pus o sangre, llévelo al veterinario.
Lagrimeo
El perro de caza, al desarrollar su actividad en un medio tan variado como es el campo, está particularmente sujeto a tener agentes ambientales que pueden atentar contra sus ojos. Polvo, pequeñas semillas, barro, insectos, etc., forman parte de los cuerpos extraños que de forma accidental pueden entrar en el ojo del perro y causarle molestias o incluso lesiones. El lagrimeo constante puede estar producido también por una alteración de los párpados, como es el caso del entropión. La solución pasa por el quirófano.
Respiración alterada
No nos alarmemos demasiado ante un perro que presenta una respiración algo alterada. Esto ocurre con bastante frecuencia después de un ejercicio físico continuado.
Respirar con la boca abierta lo hace cuando tiene calor; al no poder sudar, la fórmula de que lo ha dotado la naturaleza para disminuir la temperatura del cuerpo es acelerando el paso del aire por la tráquea.
Si la respiración se hace pesada o modifica el ritmo de forma continuada en el tiempo, sin que medie actividad, y lleva pareja cierto grado de apatía, ansiedad o depresión, podemos estar ante una enfermedad respiratoria grave.
Exceso de cerumen en las orejas
Puede estar determinado en principio por la presencia de ácaros. Esto se soluciona en poco tiempo con un tratamiento. Si aparece moco o pus, mezclado incluso con sangre, podemos encontrarnos ante una otitis de cierta gravedad. Su tratamiento es a base de antibióticos, y deberán ser prescritos por el veterinario.
Defecación
Las heces del perro irán en función de la alimentación que reciba. El color de las heces viene determinado por la cantidad de hemoglobina presente en la comida; en el caso de una dieta rica en proteínas, el color será más oscuro. Por el contrario, el color claro se verifica cuando el perro come pan, cereales y huesos. ¡Ojo al color claro, pues si es constante puede ser síntoma de problemas en el hígado!
Cuando aparece mucosidad, puede tratarse de un problema de asimilación de hidratos de carbono. Si ésta sigue apareciendo después de un cambio de dieta, puede tratarse de una colitis o de problemas pancreáticos.
La diarrea es un síntoma al que hay que prestar atención y acudir al facultativo para el diagnóstico.
La aparición de sangre mezclada con las defecaciones es síntoma de un problema que puede ser grave.
Vómito
Si se da como algo aislado, no hay que darle importancia siempre que no se acompañe de otros síntomas de enfermedad.
Si los vómitos son de comida, puede ser muy diversas las causas que lo provocaron, desde el ansia en su deglución hasta su administración en mal estado, pasando por un exceso o por enfermedades del estómago.
Si lo que vomita es espuma, puede ser por una parasitosis interna importante. También suelen darse cuando el perro come hierba.